Corren malos tiempos, eso se nota en el ambiente, pero no se puede permitir las acciones violentas que se llevan a cabo en este país.

todos los días leemos en el periódico el asesinato de una mujer a mano de su marido, pareja, ex pareja o padre, como el doloroso y sin razón,

caso que hemos tenido la desgracia de vivir estos días en Soto del Barco, Asturias, pocos días antes en Oviedo. Ayer mismo en Madrid,

donde un seguidor del equipo de futbol Deportivo de la Coruña. Este último en el transcurso de una multitudinaria pelea callejera, entre un

puñado de seguidores de las dos aficiones, que después disputarían el encuentro con no sé que ánimos y algunos de otras aficiones, todos al parecer,

citados previamente para demostrar de la forma más irracional su afición al deporte, aunque realmente nadie se cree, que esta “gentuza”

desee lo más mínimo ver un evento deportivo, simplemente buscan la agresión, infiltrados como seguidores de un equipo, su instinto asesino, no hace otra cosa

que demostrar, a que punto puede llegar la intolerancia y sin razón de nuestra especie. Especie a la que pertenecemos y no podemos mirar a otro lado.

Echamos las manos a la cabeza cuando nos llegan noticias espeluznantes de las guerras, de las matanzas multitudinarias, de los desastres naturales.

Pero cuando se mata a una mujer, cuando se pelean en la calle los “Ultras” de un equipo, todo eso nos parece tan normalizado que no nos asusta, solo

cuando es muy cercano, nos llega un poco más adentro.

 De verdad creo que se debe más respeto a la vida.

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Publicado: 1 de Diciembre de 2014